Las mascotas han acompañado a las marcas durante más de un siglo, convirtiéndose en símbolos que conectan emocionalmente con generaciones enteras. Algunas nacieron por casualidad; otras fueron fruto de decisiones estratégicas muy meditadas. Pero todas lograron lo mismo: transformar un producto en un personaje capaz de contar historias.
En este recorrido exploramos algunas de las mascotas de marcas famosas que han dejado huella en la cultura visual. Cada una con su origen, sus rarezas y anécdotas que explican por qué se volvieron memorables. Al final, mostramos un ejemplo reciente desarrollado en Tailor Ads para la marca Tu Gofre.
Por qué existen las mascotas de marca
Las mascotas cumplen una función que un logotipo o un eslogan rara vez consiguen: crean una relación emocional instantánea.
Humanización de la marca
Un personaje convierte un producto en alguien, no en algo. Esa transición genera cercanía, empatía y reconocimiento inmediato.
Un recuerdo más fácil y duradero
La memoria humana se fija mejor en rostros, gestos y personajes que en símbolos abstractos. Una mascota bien diseñada suele traducirse en:
- Mayor recuerdo espontáneo
- Más notoriedad publicitaria
- Mayor fidelidad emocional
Un recurso narrativo infinito
Una mascota puede protagonizar campañas, aparecer en envases, moverse, evolucionar, hablar y sentir. Es un formato perfecto para el storytelling.
Diferenciación en sectores saturados
Cuando todos los productos parecen iguales, un personaje único puede marcar la diferencia.

Bibendum: cuando un neumático se convirtió en un mito
El muñeco de Michelin, conocido como Bibendum, nació en 1898. Su origen es casi cómico. Durante una feria industrial, los hermanos Michelin vieron una pila de neumáticos y comentaron que parecía un hombre sin brazos. Encargaron al caricaturista O’Galop la creación de un personaje que, en su primera versión, brindaba con una copa llena de piedras y clavos para demostrar que los neumáticos “se bebían” cualquier obstáculo.
El primer Bibendum tenía otro aspecto: delgado, con gafas redondas y fumando puros. Nada que ver con la figura amable y redondeada que conocemos hoy.
Por qué funcionó
- Era único en su época.
- Representaba a la perfección el beneficio de la marca.
- Era adaptable a campañas, envases y cartelería.
Con el tiempo evolucionó y se volvió más cercano. Hoy es una de las mascotas más reconocibles del planeta.

El conejo de Duracell: una metáfora que corrió más lejos de lo previsto
En los años setenta, Duracell lanzó un anuncio donde varios juguetes de cuerda competían en una carrera. Todos se detenían excepto uno: el conejo rosa de Duracell, movido por una pila que parecía no agotarse nunca. El mensaje era simple y brillante.
La historia se complica cuando aparece otro conejo rosa.
Un conflicto con dos conejos
En Europa, el famoso conejo rosa pertenece a Duracell.
En Estados Unidos, en cambio, pertenece a Energizer.
El motivo es un conflicto legal que terminó creando dos mascotas casi idénticas. Lo irónico es que Energizer creó su conejo solo para parodiar al original y acabó convirtiéndolo en su propio icono.
Por qué sigue funcionando
- Explica un beneficio funcional sin palabras.
- Tiene energía y dinamismo.
- Puede aparecer en todo tipo de campañas.

Quicky: el conejo que se volvió parte del desayuno
El conejo de Nesquik, conocido como Quicky, nació en los años setenta con el objetivo de conectar con niños y transmitir energía y diversión. Su silueta alegre y su actitud despreocupada lo convirtieron en un personaje tan popular que trascendió el envase.
Su crisis de reputación en los 90
Algunas asociaciones de padres consideraron que Quicky era “demasiado travieso”. Nestlé respondió suavizando su carácter en campañas posteriores. Aun así, el personaje nunca perdió su condición de icono del desayuno.
Qué lo hace memorable
- Es expresivo y dinámico.
- Funciona en envases, TV y entornos digitales.
- Representa emoción y sabor.
El Toro de Osborne: la mascota que dejó de ser publicidad
El Toro de Osborne nació en 1956 como una valla publicitaria para promocionar el brandy Veterano. Su presencia en carreteras españolas lo convirtió rápidamente en parte del paisaje. Con el tiempo dejó de ser solo publicidad para convertirse en un símbolo de identidad cultural.
Un caso único
En 1994 una ley obligaba a retirar toda la publicidad en carretera. Sin embargo, el toro se mantuvo eliminando solamente la palabra “Osborne”, argumentando valor artístico y cultural. Pocas mascotas han logrado semejante trascendencia.

El hombre de Monopoly: un magnate convertido en caricatura entrañable
El famoso personaje del juego Monopoly, conocido como Rich Uncle Pennybags, nació en 1936 como representación amable del capitalismo clásico. Su bombín, pajarita y bigote lo convirtieron rápidamente en un símbolo inconfundible.
Un origen lleno de misterio
Durante décadas se creyó que estaba inspirado en J. P. Morgan. Aunque esta teoría nunca fue confirmada, contribuyó enormemente a su encanto cultural.
Por qué se volvió icono pop
- Es reconocible incluso fuera del juego.
- Representa un arquetipo universal.
- Ha aparecido en memes, campañas y referencias culturales.

Cobi: la modernidad mediterránea de Barcelona 92
Cobi, la mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, diseñada por Javier Mariscal, rompió con todo lo visto hasta entonces. Su estilo cubista, su paleta cálida y su aire mediterráneo representaban una nueva manera de entender la imagen olímpica.
Por qué fue revolucionario
- Apostaba por una estética artística, no infantil.
- Introducía modernidad y cercanía.
- Daba coherencia visual a todo el evento.
Cobi se convirtió en uno de los personajes más queridos de la historia olímpica y en un icono del diseño español contemporáneo.
Qué tienen en común todas estas mascotas
A pesar de nacer en épocas y contextos distintos, comparten elementos fundamentales:
- Son simples, claras y reconocibles.
- Tienen personalidad propia.
- Comunican valores sin necesidad de palabras.
- Funcionan tanto en medios tradicionales como digitales.
- Crean conexiones emocionales profundas.
En esencia, son personajes que cuentan historias. Y las historias perduran.
Por qué siguen siendo herramientas clave en el branding actual
Vivimos en un entorno saturado de estímulos visuales. Las mascotas aportan un elemento humano que destaca entre tanta información.
Conectan de inmediato, permiten narrativas más ricas y hacen que las marcas sean recordadas con más facilidad.
Las marcas que invierten en un personaje construyen un territorio emocional único, difícil de imitar y con un enorme potencial creativo. Una mascota no es solo una decisión estética: es una estrategia de diferenciación a largo plazo.
Caso Tailor Ads: el personaje de Tu Gofre
Para Tu Gofre, desarrollamos un personaje que debía transmitir alegría, sabor y cercanía. Un gofre con vida, expresivo y lleno de actitud, diseñado para funcionar igual de bien en redes sociales, packaging, animación y cartelería.
Qué aporta esta mascota
- Un rostro reconocible que genera identificación inmediata.
- Una narrativa propia que enriquece la comunicación.
- Un elemento diferenciador en un sector muy homogéneo.
- Mayor recuerdo y engagement en todos los puntos de contacto.

La razón por la que siguen funcionando
Las mascotas funcionan porque representan mucho más que un producto: representan una relación. Acompañan generaciones, despiertan recuerdos y se convierten en piezas de cultura popular. Cuando una marca invierte en un personaje, está construyendo un territorio emocional que ningún competidor puede copiar.
Un buen personaje no solo mejora la percepción de la marca; también genera efectos concretos: más reconocimiento, mayor engagement, campañas más eficaces y una personalidad que facilita la elección del consumidor. Desde Bibendum hasta la mascota de Tu Gofre, todas demuestran que cuando una marca tiene rostro, también tiene alma. Y una marca con alma siempre conecta mejor, vende más y permanece en la memoria.


